dimecres, 2 de novembre de 2011

El bandido intestinal


El día de difuntos ha estado marcado por los malos presagios. Lara Landrú, la perra obesa mórbida de mi madre, ha desparramado el agua de su cuenco formando una calavera en el suelo de la cocina. No es broma. Vean la foto. Pero lo peor llegó después. Para distraer mi mente obsesiva de la redacción del bestseller sobre la tetilla y el pirsing, escribo relatos de ficción de distinta temática y estilo. El mismo día que terminé un precioso cuento sobre un criminal defecador en serie, va y sale la noticia en el periódico de la detención de un individuo que se dedicaba exactamente a idénticos quehaceres. Que la realidad supere a la ficción está muy bien pero que la realidad desbarate mi ficción es una calamidad.

12 comentaris:

Paca Garte ha dit...

Normal, qué se puede hacer en un pueblo llamado Ocaga.

Se me ocurre una idea defecante. En estas navidades podrían hacer usted un belén viviente en su casa de usted y colocar allí al señor Kenneth como caganer constante. Lara Landrú haría el doble papel de vacaburra, sus tietas de vírgenes (que seguramente lo son) las dos a la vez. Y usted, claro, haría de niño por dios, eso sí, depilándose las ingles. Nos quedan algunos personales, pero ya los encontraríamos buscando en la maleza.

Si cobra usted la entrada se forra.

Paca Garte ha dit...

Un criminal anda “suelto”.

nomesploraria ha dit...

Mi querida señora Garte. Cuánto Amor destilan sus palabros. Pero se confunde. No es Ocaga, es Ocata.

Ocaga era un poeta de jaicús. Le busco uno:

"-¿Qué queréis, conde, cagamos
con los moros cagarramos?
-Cagaleras los mandáis.
-¿Cagaleras los mandamos?
Señor, mead bien lo cagáis.
-Yo sé lo cago, y lo cago, lo cago bien.
-Sorprendido meáis.
-Yo meo como me plazca. "


Señora

Anònim ha dit...

Una pena que la policía no quiera desvelar el contenido de las notas. ¿Estarán limpias o manchadas? ¿Las escribió en papel de wc o en cuartillas normales?

Les dejo, que estoy estudiando para sacarme las deposiciones a notarías.

liuva ha dit...

Según unas filtraciones de última hora que huelen a sinceridad, en la nota que el señor Ocaga no quiso facilitar a la prensa sólo había poemas de Paulo Cuello con un título genérico: A orillas del río Delaware me senté y defequé.

Seguiremos al acecho.

pazzos ha dit...

Lo que sigue es verídico y lo padecí tal como lo cuento.

Ciertas navidades al entrar a trabajar me encontré una enorme plasta, espectacular,de las de doble tirabuzón, en medio del recinto del cajero. Muy cabreado porque me tocó limpiar aquel merdé emprendí una ardua investigación que concluyó con la identificación del vándalo, un individuo con una camiseta de fútbol con el número 10 en la espalda que cometió un sólo error: falto de papel tuvo que pedir un extracto para limpiarse.

Le telefoneé para interrogarle, al principio negó los hechos pero luego se derrumbó y acabó confesando;le afeé la conducta y él me suplicó que no lo denunciara porque era: Guardia Civil.
Y es que cuando el Cuerpo hace de cuerpo...

Angeles ha dit...

Le doy mi palabra de que lo que le voy a contar es cierto, o por lo menos, es tal y como me lo conto el protagonista de esta historia.

Los hechos sucedieron en Tucumán hace ya algunos años, O.R. el protagonista de lo que aquí cuento, se sintió de repente indispuesto, algo le roía los intestinos y presuroso se dirigió al escusado, después de unos terribles retortijones y unos ruidos intestinales como nunca los había tenido, consiguió expulsar de lo más hondo de su interior aquello que le estaba volviendo loco. La curiosidad le corroía, por lo que una vez acabado, decidió echar un vistazo al interior del retrete, cuál no sería su sorpresa al observar que flotando en el agua del inodoro se encontraba una reproducción con todos sus detalles de la Virgen de Lourdes, asustado, salió corriendo de la estancia al grito de ¡La Virgen! ¡La virgen! Como es comprensible, el suceso no pudo ocultarse por mucho tiempo y comenzó una interminable peregrinación de amigos y familiares y familiares de amigos a la taza del retrete para contemplar aquella maravilla.
Solo una cosa tenia de incomoda todo aquel asunto, los moradores de la casa de la aparición, tenían que utilizar los escusados del vecindario, ya que el retrete de la Virgen se había convertido en centro de peregrinación Mariana, había canticos, rezos, velas, flores, cruces y estampitas por todas partes y cuando la noticia llego a los pueblos próximos, aquello parecía una romería en todo su esplendor.
Lo lógico hubiese sido pensar que las autoridades eclesiásticas tomarían cartas en el asunto y declararían aquello milagro Mariano, pero lamentablemente no hubo tiempo, el patriarca de la familia irrumpió en el improvisado santuario y al grito de ¡Estoy hasta los mismísimos, donde se ha visto que un hombre no pueda cagar en su casa! Se encamino con cara de demonio al wáter, y tiro de la cadena.
Todavía hoy, en las tertulias y reuniones del pueblo se habla con fervor de las “Deposiciones Marianas”.
Mi amigo O.R. me confesó un día, que jamás ha vuelto a sentir deseos de mirar la taza del retrete después de utilizarlo.

Apreciado señor, cuídese y no se tome a broma lo sucedido con la perra de su señora madre, (Se que suena mal lo de la perra de su señora madre, pero confió en que no existan malentendidos) y no se tome a broma la advertencia, las comunicaciones divinas pueden adoptar las formas más insospechadas.

la desanchá ha dit...

Debería usted llevar a Lara Landrú a Cuarto Milenio.

liuva ha dit...

Estremecedores los relatos de Pazzos y de Ángeles. Lo de pedir un extracto para limpiarse es genial, por lo menos no tendría descubierto en cuenta, que no es lo mismo hacerlo con la cuenta saneada que con número rojos.

El defecarelato de Ángeles es digno del mismísimo Paulo Cuello, pero hay una cosa que no me cuadra, si la defecante historia ocurrió en Tucumán, la Virgen de Lourdes como que no pega, debería haber sido la Virgen Desatanudos, que es más argentina y además es mi virgen de cabecera.

liuva ha dit...

Les pongo el más bello romance jamás depuesto.

Romance de la deposición
(Luis Sánchez Polack, "Tip")

¿Quién de ustedes no ha sufrido
ese momento fatal
alguna vez en su vida
del apretón corporal?
Las lágrimas se te saltan,
el vientre te va a estallar
y no encuentras a tu paso
un solar en donde obrar.

Estás solo, desvalido,
llorando a todo llorar,
y apretando vas las nalgas
que te impiden el andar.
Mas de pronto, en una casa,
ves que está abierto el portal,
y penetras como un loco
porque ya no puedes más.
Y allí, sin más circunloquios,
sin ningún otro pensar,
te colocas en cuclillas
y, ¡carrasclás, carrasclás!

¡Qué hermosura tan fermosa!
¡Oh, qué gran felicidad!
Mas no pensaba el doncel
lo que habría de pasar.
En tan crítico momento,
cuando no era de esperar,
aparece una gran dama
que ansí comienza a fablar:
-¿Qué facéis de aquesta guisa,
sentadito en mi portal,
soltando a diestro y siniestro
efluvios de mal llevar?

Y ansí contesta aturdido
y deshonrado el galán.
¡Escuchad, castas doncellas,
bien oiréis lo que dirá!

-Señora, ya no podía
por más tiempo de aguantar,
y aquí os dejo mi presente
colocado en el zaguán….
porque soy pobre, señora,
más cosa no os puedo dar.

Y agora fabla la dama,
¡bien oiréis lo que dirá!

-Alcalde, quiero justicia,
y a aqueste home arrestad,
pues que vació su cuerpo
en medio de mi zaguán.

En el centro de la plaza,
el cadalso hacen alzar,
y entre nobles y plebeyos
ocurrió el acto fatal.

De cúbito prono estaba
aquel infausto rufián,
y entre sus nalgas vertieron
medio litro de alquitrán,
para que jamás volviera
¡a cagarse en un portal!

nomesploraria ha dit...

Gracias, gracias a todos.
Les dejo esta preciosa canción que espero sea de su agrado.

http://www.youtube.com/watch?v=5gz4VxIeMXo&feature=related

la desanchá ha dit...

Jaja, en los vídeos que salen a la derecha hay uno de una rubia que se titula "Me pica mucho el mejillón".