
Una amiga muy amiga muy amiga me propuso ir a pasar unos días en un relé cható para degustar los caldos de la región. Con el calor que hace y tirarse una semana tomando sopas pues qué quieres que te diga, le dije. Pero no, resulta que en un relé cható al vino le llaman caldo, al caldo fumé y a los tropezones del gazpacho petites minardises.
Como la mayoría de ustedes ya sabrán, un relé cható es un sitio fino donde se puede dormir, comer y degustar caldos que te sirve un señor que se llama sumelié. El sumelié nunca ríe y siempre se echa un trago del vino que has pedido con una concha de peregrino. Primero lo huele y después lo prueba haciendo el mismo ruido que un chino sorbiendo fideos. A los sumeliés les caigo mal porque cuando me dan a catar les digo que el vino sólo me interesa por sus efectos, que por mí como si me lo dan en pastillas. Mi amiga muy amiga muy amiga también se enfada cuando le digo estas cosas al pobre sumelié, tan serio él y tan tocabolas. No todo el día lo hemos pasado tomando caldos y petites minardises, claro, también hemos visitado la comarca, en especial los lugares recomendados por la dueña del relé cható. Son lugares preciosos con un montón de autocares y de gente vestida con trajes regionales: pantalón pirata, camiseta del barça/madrid/etc, barriga, chanclas y las gafas cual diadema: esas gafas de sol que son como ojos de mosca.
Los lugares recomendados tienen taquillas para comprar la entrada. Las taquillas están a pleno sol y tienen colas muy largas de familias vestidas con el traje regional.
En los lugares recomendados por la dueña del relé cható hay carteles donde se ruega silencio pero las familias embutidas con sus trajes regionales son dicharacheras y felices en su griterío. Una algarabía de berridos que sólo cesa al entrar en la tienda de suvenires que es como un templo que invita al sosiego y a la meditación. Pregunto si tienen obleas de sabores pero la señorita me dice que de eso no tienen que sino prefiero degustar los caldos de la región, que de eso sí tienen. Yo le digo que no, que los caldos los preferiría en pastillas como el avecrem y mi amiga muy amiga muy amiga me echa una mirada de esas que lo dicen todo pero sin decirlo. Ustedes ya me entienden.
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