dissabte, 31 de maig del 2008

Se busca cocotero con vistas

Viviremos bajo un cocotero y pagaremos la hipoteca con los restos de naufragios que encontremos en la arena. No me importará comer marisco cada día ni compartir el lecho con cangrejos. Nuestros vecinos serán las zarigüeyas, supongo, y el equipo estéreo los gemidos infernales y la voz asmática de los tucanes.
Tendremos montones de NADA y nos olvidaremos del butano, del jefe, del metacrilato, de las paelleras y los paelleros, de Rouco, del pouerpoint y del moichandón.
Cocinaremos peces y holoturias y nos chuparemos los dedos de los pies.

A tu madre no le va a gustar.
Me temo.

dijous, 29 de maig del 2008

JRJ


Vivió atento y lo contó siempre; atento a la luz, al dolor y a la belleza.
Y contó lo del loco, la flor, el muerto, la niña fea, el amigo enfermo, la fuente fresca...
El dolor y la belleza del mundo se le metían tan adentro que no lo podía soportar.
...el Ángelus, el sopor de la tarde y la penumbra de la hora de la siesta...

Él y Zenobia y su poesía y su destierro.
Tan lejos, tan hermoso.

He leído que miles de manuscritos están a punto de sucumbir a la humedad del trópico y a la estupidez sin haber sido escaneados. Él, que se lamentaba de la indiferencia y la ceguera del hombre ante “la belleza de cada día”.
“¡Piensa en esas pobres nubes del ocaso que se desnudan de colores cada tarde y casi nadie ve, en esos árboles que la primavera enverdece, y casi nadie mira, en esa solitaria –¡solitaria!– estrella de la tarde que hace tantos siglos que se está ofreciendo!”

Esta mañana al ver la palmera de mi barrio, esa palmera grande y sucia que nadie ve, me acordé de él.

dimarts, 27 de maig del 2008

Naranjas, chinches y mariposas


Las naranjas son de color mariposa, las mariposas de color chinche y las chinches están cubiertas de máscaras africanas. Las máscaras bailan amontonadas después de la tormenta. Parecen contentas, las chinches y las máscaras.
¿Por qué una naranja tiene que ser naranja? Podríamos decir "el sol en el ocaso se tiñe de color chinche" o mejor y más preciso "se tiñe de Pyrrhocoris apterus" o de mariposa o de mariposa naranja o de naranja, ¡qué más da!

diumenge, 25 de maig del 2008

La conspiración


Cuando los rumores se tratan como verdades tácitas.
Cuando la calumnia, el libelo, el engaño, la falacia, la infamia, el artificio y la acrimonia, corren por la red con impunidad.
Cuando soy blanco de martingalas, ardides y componendas, de añagazas y embelecos, mi obligación es defenderme:
¡yo no le robé la flor!
Ni se la robé, ni puedo asumir consecuencias que me son ajenas.

Madre mía, cuánta inquina, qué disgusto.

La ilustración me la dio ella y me dijo que se la hizo Nootka y se la envió a Barquisimeto no sé cuando ni como.

diumenge, 18 de maig del 2008

La Reolina del Ni: el enano más potente del siglo XX.

Nicomedes Expósito, el Ni, hombre minúsculo cuyos atributos desafiaban la gravedad y la razón, era uno de los artistas que actuaban en el mítico Circo de Manolita Chen y su teatro chino de variedades. Nicomedes poseía un corazón tan grande que era capaz de mantener su instrumento terso como el acero. Lo usaba como eje sobre el que hacía girar su cuerpo impulsado por el resto de miembros libres.
Manolita presentaba éste y otros fenómenos en su teatro ambulante haciendo las delicias del público en los años grises. Escandalizó a las autoridades y la denunciaron por pervertir el equilibrio de la naturaleza, pero no lo consiguieron hasta hace muy poco, cuando me enteré de su detención por un asunto feo.

Manolita se llamaba Manuel, Manuel Saborido y fue un pionero en lo suyo, un soñador quizás.
Yo nunca la vi.

Fotografía: Adela Egea (Miss Delia) Teatro Chino Manolita Chen 1938

dijous, 15 de maig del 2008

Hoshikawa Orie y las gaviotas



Un señor que se llama Hoshikawa Orie me manda correos sin parar, qué simpático. Debe querer que le cuente algo, o quizás está en un apuro porque no para de mandármelos.
Pobrecillo. A lo mejor sabe donde está la reina de la noche.
Pero yo no sé lo que me dice en sus cartas, si conocéis a alguien que sepa japonés y lo ptraduce, se lo agradeceré con pastelitos de caramelo y galletas de gengibre.


私は逆援助サイトの管理人をしている松田と申します。

不躾で非常に失礼な質問をさせて頂きます。

今お金に困っていませんか??

困っていない方不信感をいだいているかたは何もしていただかなく
ても全然大丈夫です。

もし困っているかたがいたら是非当サイトをお使いいただけませんか??

今男性会員様の人数が大変不足していて困っております。

是非今この時期に登録していただいてあなた様だけのお相手を作ってみてはいかがでしょうか??

お粗末ですがもしよければよろしくお願いします。

Otro señor y una señora con nombre inglés, insisten a diario que compre viagra o cialis, me parece que son medicamentos pero yo no los tomo sin receta. No entiendo tanto empeño en que tome esas medicinas.

Me gusta fotografiar aves en vuelo. Las gaviotas son perfectas por lo accesibles y abundantes. La última vez que estuve en la laguna veneciana, me pasé horas disparando a cabecinegras. Qué placer sentarse entre las barcas y dejar pasar la tarde acechando sus vuelos.
Ayer me enteré que las gaviotas sobrevuelan sin cesar una gran cárcel. ¿Qué buscarán ahí? ¿O vuelan por mezquindad para castigar a los presos con su insolencia?

diumenge, 11 de maig del 2008

La Reina de la Noche


Somos mitad locos (nosotros) y mitad sabios (ellos) buscando criaturas en la oscuridad. Atraemos con trampas de luz a los seres de la noche burlando el sueño de la razón y a los forestales.
Año tras año, cada primavera, tentamos a la reina esquiva: la deseada.
Nunca la hemos visto pero a veces intuimos su presencia como seguramente ella presiente la nuestra. Mientras, vienen a nuestro encuentro leviatanes, engendros, monstruos abominables y deliciosos. Todos bellísimos.
Pero Ella no aparece.
De momento.

divendres, 9 de maig del 2008

Visión de Leh (primavera de 1984)


Un oso disecado saluda a los clientes del bazar pero el día comienza mucho antes en el valle. Empieza con el murmullo de los rezos y las campanillas. Desde la plaza, que ahora es un templo al aire libre, los monjes rezan ajenos al dolor del mundo y permiten que yo goce de sus ritos y de sus almas. Volteo el molinillo de oraciones con la ingenuidad de un loco. Nunca el azul es más azul como cuando el primer sol borra el rosa de las cumbres.
Respiro.
Más tarde, el dentista anuncia sus milagros con prótesis sobrenaturales; un barbero, el aguador, los olores que todo lo saturan y la polvareda de las calles que liberan el aire de su transparencia bíblica.
Sacudo el molinillo con fuerza.
Yo no sé rezar.

dimarts, 6 de maig del 2008

La charca negra

La vi en la parada pero no nos dijimos nada hasta sentarnos juntos en el autobús de Leh. Era francesa, rubia y tenía manos de violinista. Al principio apenas hablamos, respetando el silencio tácito y robándonos miradas con disimulo.
Pero al cabo de unas horas sacó del bolso una vieja edición de “Une saison en enfer” y le pedí que lo leyera en voz alta. Recitó a Rimbaud con una dicción precisa, una voz de otro mundo en aquel lugar inverosímil.
Pasamos horas hablando de lo que hablan los viajeros solos: de encuentros, de soledades buscadas; de lugares y de instantes cazados; del silencio, de lo absurdo de nuestra vida desde la distancia. ¡Dios qué hermosa era!
Al amanecer el autobús se puso en la cola de un convoy militar indio. La carretera era estrecha, abismal, transcurriendo por fronteras disputadas, borrosas. El trasnochado coche de línea se desplazaba con la parsimonia que los 5000 metros de altitud permitían a sus pulmones de viejo.

Los disparos empezaron a media mañana. Vimos gente corriendo, escondiéndose mientras otros sollozaban desde el suelo. A los militares heridos los evacuaron inmediatamente, a los civiles los dejaron a su suerte. El hombre tenía los ojos abiertos llenos de moscas en medio de un charco de sangre negra. ¿Habéis visto alguna vez un rostro así? No podíamos bajar del autobús y no entendíamos nada. Un joven holandés o alemán salido de la nada, consiguió permiso para pedir ayuda. Desde la ventana del conductor preguntó si entre nosotros había algún médico. Ella se levantó inmediatamente recogiendo su escaso equipaje.
Al bajar se volvió para mirarme por última vez.
Entonces vi la foto caída en el asiento y recordé que no le había preguntado el nombre.

Albert,
carretera de Srinagar a Leh, primavera de 1984

“L'ennui n'est plus l'amour. Les rages, les débauches, la folie, dont je sais tous les élans et les désastres, - tout mon fardeau est déposé. Apprécions sans vertige l'étendue de mon innocence...” A. Rimabud, Una temporada en el infierno, 1873

Entrada de dedicada al egregio Dr Frikosal que me pidió que contara esta historia.

dimecres, 23 d’abril del 2008

El pintor que aplaudía atardeceres.

La mañana en que murió cortaron TODAS las flores de los Jardines de Aranjuez. Miles y miles de flores de un jardín esplendoroso de comienzos de junio abarrotaron la habitación, los pasillos y la entrada del hotel en que velaron su cadáver. Uno de los jardineros se pasó toda la noche llorando abrazado a sus pies. "No quedó una sola de sus flores que no lo fuera a despedir". Escribió su hija años más tarde.

Siendo joven, acompañado de su amigo el pintor Joaquim MIr, iba cada tarde a una cala mallorquina para disfrutar del espectáculo del atardecer. Se quedaban los dos embelesados y pasados unos minutos, se ponían a aplaudir entusiasmados gritando "autor" "autor". Regresaban comentando y gesticulando los detalles como si hubieran asistido a un gran estreno teatral. Imaginad sus barbas al viento y sus rostros tintados de la luz crepuscular.
Dicen que hizo de su vida y de su pintura lo que nunca deben dejar de ser: una forma de amar.

Inés Toledo me lo ha recordado con su comentario en el post anterior. Leí esta historia de Santiago Rusiñol por primera vez en el libro de Vallejo-Nágera Locos egregios y más tarde en la biografía que escribió su hija, María Rusiñol.
Flores e historias. Las suyas, de las mejores.

Voy a estar conectado de forma intermitente y no voy a publicar muchos post ni podré visitaros como hasta ahora. Pero no andaré lejos.
Albert

dilluns, 14 d’abril del 2008

El rojo del ababol

La serie está hecha en una única sesión. El domingo por la mañana.
Clicad para ampliarlas si os apetece.
Va por todos vosotros.




divendres, 11 d’abril del 2008

El sueño de Asbestos, otra historia con Luna.


Asbestos D. Plower tenía el coraje de los que lo han perdido todo y la tenacidad de un soñador. Vagó con su carromato triste en los años de la Gran Depresión vendiendo un inofensivo elixir de la vida. Un brebaje que se convertía a conveniencia, en crecepelo o en ungüento para aliviar el fuego de los forúnculos. De naturaleza bondadosa, no insistía en el engaño y terminaba las jornadas dando afecto a los necesitados o asistiendo a partos del ganado que venían torcidos.
Pero Asbestos D. Plower tenía un sueño, una quimera insensata que contaba con ojos febriles a sus hijos: quería plantar un árbol en la Luna.
Esa visión, que relataba con la convicción de un loco, quedó grabada para siempre en la memoria de sus descendientes como un recuerdo hereditario. Y muchos años después, aunque os parezca increíble y cuando ya nadie se acordaba de Asbestos, su sueño visionario, su quimera, se cumplió.
Aunque no exactamente.
En 1974 a los tripulantes del Apollo XIV se les permitió llevar a bordo algún objeto personal de su elección y el astronauta Stuart Roosa, biznieto de Asbestos y tripulante del Apollo, decidió llevar consigo unas semillas. No para plantarlas, claro, pero sí para exponerlas a la radiación y al vacío de la superficie lunar. Al regresar la misión, las semillas se intentaron cultivar pero sin éxito y Stuart pidió que se las enviaran. Con la perseverancia del bisabuelo consiguió que al cabo de poco las semillas germinaran y se convirtieran en pequeños arbolitos. La extraordinaria noticia voló y los diminutos Árboles fueron trasplantados con gran pompa durante las celebraciones del bicentenario de los Estados Unidos. Hubo una gran demanda y se enviaron ejemplares por todo el mundo: Inglaterra, Francia, Australia y también a España, pero como sucede con tantas cosas, dejó de ser noticia y el mundo olvidó completamente esos pequeños árboles cuyas semillas habían paseado por la Luna.
Hasta hoy.

La segunda parte de esta historia me la contó por primera vez mi gran amigo, notable fotógrafo de naturaleza y poeta jardinero, Ángel Hernansáez y la acompañaba con esta preciosa imagen.
Una vez le pregunté de qué especie se trataba y entonces me contestó con esa voz suya que no permite réplica: "del Árbol de la Luna, coño"

También me contó y aunque es un secreto, que en la Isleta del Moro hay uno.

Entrada dedicada a mi amigo Ángel y a Le Mosquito, que a veces disfruta de mis relatos.

dilluns, 7 d’abril del 2008

el mar de Orán o el Dodecaneso

El oso mentalista y la bailarina mora se abrazan en la isla abandonada.
Les bendice la sonrisa de un obispo feo y las luciérnagas oscuras.
Y el aire es añil, extraño en esa hora en que la noche cambia;
entonces, se acercan a la orilla a increpar al mar, al cielo, a la arena; se emborrachan con espuma tibia y esperan ansiosos a que la luna baje y dibuje sus siluetas plateadas.

dilluns, 31 de març del 2008

La máquina de insultar


El tendero Liebermann vendía legumbres y salami Kosher hasta que inventó la máquina de insultar.
La buena gente de Leipzig hacía cola por la mañana con la lista de palabras malsonantes apuntadas en tarjetas amarillas. Así se ahorraban ensuciar sus bocas con increpaciones y no pocos enfrentamientos con los ultrajados.
En la máquina cabían improperios y denuestos pero también palabras feas como obsoleto o paellera. Cuando Helmut Liebermann activaba el mecanismo, la retahíla de injurias y vituperios llegaba a sus destinatarios puntualmente y además, precursora, almacenaba las palabras más feas no para que se guardaran, sino para que la gente las olvidara para siempre.
Nunca cobró un solo Schilling por su trabajo. Le pagaban en especies y en instrumentos musicales: pianos, un fliscorno, una tuba, un clarinete bajo y hasta unas maracas de carey. La máquina fue uno de los grandes inventos de aquel siglo prodigioso y sólo la llegada de la electricidad que trajo nuevas guisas a la costumbre de calumniar, consiguió que todos la olvidaran.
Una pena.
Eso creo.

Si alguna palabra considera que es especialmente odiosa, por favor, no se corte, dígamela.

Dedicado a la peor de las personas, por supuesto.

diumenge, 30 de març del 2008

El efecto mariposa


Si una mariposa bate sus alas en Sabadell, en Tokio les importa un carajo; y me temo que en Sabadell también.

Nikon D200 | 105 mm | iso 250 | f 3.5 | 1/250 seg | flash sb800
Entrada dedicada a la buena gente de Tokio y de Sabadell

dijous, 27 de març del 2008

El domador de búlgaros (carta)


Querida,
me gustan los circos pequeños y entrañables. Esos circos familiares donde todavía quedan domadores de gatos y serpientes y otros animales domésticos. Mi favorito es el Circo Marino, un minúsculo circo calabrés, mísero y desalmado. Marino tiene esclavizada a una familia búlgara. A la hija mayor, Giusi de 19 años la obligan a bañarse en una cubeta con pirañas y si intenta escapar la retienen a empujones. A su hermana Ana, de 16, le tiran serpientes y tarántulas haciendo las delicias del público.
He sabido que los padres están confinados en la cocina y recogen las cacas de los perros.
Marino les paga 100 euros al mes. Que tonto, yo no les pagaría nada.

(De una noticia del periódico)

La carta está publicada sin permiso
La ilustración está publicada sin el consentimiento del propietario.

dimarts, 25 de març del 2008

La tormenta del domingo


Por fin una tormenta. Oscura, húmeda, deliciosa y fresca.
Y un viejo almendro retorcido.
Que no escampe, al menos de momento.

dilluns, 24 de març del 2008

La primavera. Poema.

A mis familiares más próximos les he recitado algunos poemas.
Ahora me odian.

Tallarol


Tallarol de casquet | Curruca capirotada | Sylvia atricapilla
Nikon D200 | 300 mm 2.8 | 1/250 seg f/2.8 (poca luz) iso 360 | trípode, luz natural, hide


Prima de mi cuñado: ¿das de comer a los pájaros?
Mi cuñado:
Prima de mi cuñado: ¿y les pones comederos en el jardín?
Mi cuñado:
Prima de mi cuñado: ¡pero si se hacen caquitas y ensucian!

dimecres, 19 de març del 2008

El Haikú de la pescadille



Todo fluye
Todo gira
Cual pescadilla en la sartén

ña-ña-ñá

Ilustración "La pescadille que si mange la cú" Colección privada. Reproducida sin permiso del propietario.


(Felices vacaciones)
:)