divendres, 30 de juliol del 2010

soy la Charo no soy el Numes

Hola yo soy la Charo. El Numes me dio un papelito con las instruciones y el santo y seña para escribirles aquí de su parte y otro papel con lo que tenía que escribirles pero lo he perdido. El no puede escribiros porque está en un sitio que no le dejan internet pero me ha pedido que lo haga yo en su lugar por que el es amigo de mi hermano que está con el en el mismo lugar sin internet. El dice que todo es una injusticia y que lo que pasa es que van a por el por la envidia y que no ha hecho nada malo pero a mi me parece que intentar engañar al obispo esta muy feo y se ve que se enfadaron mucho y lo denunciaron y ahora esta en un sitio sin internet por una temporada.
Yo le voy a ver cada semana porque visito también a mi hermano que esta pasando una temporada mas larga que el Numes y ya os contaré si me cuenta algo.

dimarts, 22 de juny del 2010

La Vuvuzela del Amor


Después de meses de arduo quehacer he dado con la invención que acabará de una vez por todas con blasfemos y descreídos. La Vuvuzela del Amor: la única capaz de ahuyentar infieles; de impartir el Amor Universal; de hacer correr la Palabra como las aguas del Jordán.
Señoras y señores, la Vuvuzela del Amor es el invento de nuestro siglo.

No acepte imitaciones y consígala ahora con el increíble pack de 2 Vuvuzelas del Amor y dos Mitraconos de regalo.

Visa o Paypal.

dilluns, 14 de juny del 2010

Resultados del certamen literario "La Barretine d'Or" (*)

(*) en francés en el original


Tengo el honor de comunicarles el fallo del jurado en esta primera edición internacional de los premios literarios en su versión de jaicús y/o eslóganes "La Barretine d'Or" (*).

En primer lugar, Premio Especial del Jurado para...

Anónimo por
"uhff,me voy de aquí."(**)

En segundo lugar, se lleva la Gran Mariscada...

Gladys Pinilla por
"No entendí la vaina peró nomás"(***)

En tercer lugar y masaje tántrico completo a...

Anastasiya por
La roja me pone loca de placer.

Finalistas con mención especial que se llevan esta preciosa foto del mechero:

la desanchá por
"Oiga, no será congelada"

MartinAngelair por
"Vengo despues"

La Guerrillera por
"y su esposa tenía el culo rosa"

Antídoto abismal por
"qué bonito es Israel"

Anónimo por
"cincuenta y cinco
suman cincuenta y cinco
y cincuenta y seis"

Jardinera por
"¡pues anda que los cachirulos!"

Ema por
"Garchan las palomas y yo no.
No garcho."

Dolorss por
"De futbol no entiendo ni jota
¿qué es la roja?"

Angeles
"Yo no me pido nada, (Por si las moscas)"


Premio especial de este magnífico mechero/cenicero/calavera para
Liuva por
“¡A gozar rico Papi!”


En último lugar y sin ninguna opción de premio:

Caruano por
"Sigo pensando."

El futuro bloguero por
"Ganó la roja
el mundial de 2010
la-acuarela, yo"

TreeHugger por
"cha?
si cha stá."

Falso Groucho queda descalificado por impostor y por sus modales

Paco Amor queda descalificado por pesado, insistente y por usar ese seudónimo tan raro.

Mercedes Thepinkant queda descalificada por mentar al ínclito Locomotoro.

La multitud de impostores e impostoras que se han presentado quedan descalificados porque sí.

Nota: a Belnu y al Objeto A un día de estos les voy a regalar un pescadito pero por otras razones que no vienen al caso y no son de su incumbencia.

Nota 2: no se atienden reclamaciones.


(*) en francés en el original
(**) por la imposibilidad de acreditar su identidad declaro su premio en el desierto
(***) La señora Gladys tiene hasta noviembre de 2025 para cobrarse el premio. Premio válido para península y Baleares

He dicho.


dilluns, 7 de juny del 2010

Concurso internacional de eslóganes y/o Jaikús


Grande ha sido el disgusto al enterarme que mi poemario "Franco, Franco, tenía el culo blanco" ha sido rechazado de un afamado premio literario. Estoy desconsolado, y es por esto y por venganza que he decidido crear mi propio concurso internacional de esloganes y/o haykus para animar o desanimar a la roja según sea su parecer y convicción.

El premio a elegir será:
Una mariscada
Un masaje tántrico en el omoplato
Un pescadito dibujado
Un mechero

El eslogan y/o haicú deberá hacer referencia a la roja.
Deberán indicar qué premio eligen.
El jurado estará formado por mi persona exclusivamente.
El concurso no se podrá declarar en el desierto.
Yo no me puedo presentar.

Me reservo el derecho de producir barretinas con el lema ganador impreso y venderlas por internet quedándome todos los dineros de las ganancias.

dimecres, 2 de juny del 2010

dimarts, 25 de maig del 2010

El laberinto de venenos

El Alecton intentando capturar un calamar gigante en 1861. (Ilustración sacada de la Wikipedia)

Cansado de tanta holoturia ahora como calamares gigantes. El señor Chang los muestra secos como una colada de cartones tendidos; o metidos en tarros de vidrio para apreciar mejor la viscosidad del monstruo. Su tienda es un laberinto de venenos: un museo de especímenes inmunes al olvido. El moho lo cubre todo, incluso al señor Chang, y le da una apariencia translúcida y verdosa. Le veo rodeado de latas hinchadas, de un ábaco, de barriles y mojando la pluma en el cálamo. Usa una tinta muy espesa, que debe ser tinta de Architeuthis, para garabatear no se sabe qué ni en qué papeles de viejo.
Se diría que ese lugar es un despropósito si no fuera por él –por el señor Chang– y por el olor a rancio de los encurtidos abisales que me atrapa como una ventosa.


dimarts, 11 de maig del 2010

El hermano de mi abuelo materno y el falso frenólogo.


Henry C. Lavery siempre supo que la frenología (del griego: φρήν, fren, "mente"; y λόγος, logos, "conocimiento") era un fraude pero mintió para medrar y porque mentía más que un cretense. En 1931 patentó su famoso Psicógrafo, un ingenio mecánico preparado para ahondar en lo más oscuro de la personalidad [sic] y escrutar los laberintos de la mente [sic].

Construyó 33 ejemplares después de sablear 36.000 $ a un vecino fabricante de papel de lija. Paramédicos, mentalistas y charlatanes le compraron 15; el resto lo alquiló a circos y teatros y según cuentan, incluso a unos grandes almacenes de Wisconsin.
Uno de estos artilugios llegó, no se sabe cómo, a manos del hermano de mi abuelo paterno que era feriante. Ese tío abuelo murciano, buena persona pero ladrón y embustero compulsivo (como Henry), desconocía para qué servía la máquina pues el opúsculo original, con las instrucciones, se perdió en el último traslado. Él sostenía ora que era un transmisor para hablar con los difuntos, ora un crecepelo infalible.
Lo fusilaron los nacionales por la denuncia de un párroco con poca imaginación.
Todo esto lo explico no para dármelas de sabiondo, no, sino porque por casualidades que no vienen a cuento, el maravilloso artefacto del tío abuelo y que no sirve para nada, está en mi poder. Lo voy a tunear en un potente emisor telepático para charlar con extraterrestres.
El próximo día 11 lo llevaré a Montserrat con la intención de alquilarlo a 200 el cuarto de hora.
Si alguien se anima ya sabe.


Imágenes por cortesía de la Henry C. Lavery Fundation, Wisconsin, USA

dilluns, 10 de maig del 2010

Elogio de la caña, desaire al quinto

Si hay algo peor que preferir el quinto a la caña, es beber cerveza en vaso de cubata. Anteponer el quinto es un oprobio, una ignominia que deshonra el paladar, pero beber en vaso largo es de zafios: una grosería. Deberían emascular a todos los dueños de locales donde sirven la cerveza en tales recipientes.
Tomarla en una jarra, vaso o copa adecuada; fresca y bien tirada, dignifica incluso (inclusive) a las cervezas vulgares.
He detectado cierta corriente empeñada en enaltecer el consumo de botellines. Me parecen homúnculos sectarios y con una opinión pueril, poco formada, aunque amaguen su inconsistencia doctrinal en supuestos argumentos ontológicos.

Señoras, señores, la caña engrandece el espíritu, amansa las fieras y refresca el alma. El quinto es escaso, sin espuma y poco varonil.

diumenge, 9 de maig del 2010

Ni lichis ni rambutanes


Ayer fui por primera vez un restaurante japonés porque quería impresionar a una señora de Bilbao y dármelas de cosmopolitismo. Bueno, en realidad se trataba de un chino falso-japonés pero da igual. El camarero era peruano y la carta estaba toda escrita en chino (creo) pero por suerte habían fotos en color. Ella pidió las cosas en japonés y yo pedí al tuntún. Me trajeron unos cilindros negros envueltos en una especie de piel de sapo y rellenos de pepino y cangrejo (el cangrejo también era falso) acompañados de lechuga y jamón de york (que no era jamón sino una cosa que sabe a colonia). Unté el rollito con una pasta verde y lo sumergí en un platillo con salsa de soja. La pasta verde resultó ser un ungüento demoníaco que por poco me hace saltar los ojillos de sus órbitas dejándolos inyectados en sangre como a un ser abyecto y vil en extremo. Me bebí toda la jarrita de saque para apagar el incendio y comí raudo la lechuga para refrescarme. Pero la lechuga era de adorno y cuando me saqué de la boca la hoja de plástico ella se marchó.
Estoy desorientado, perdido y sin saber qué hacer.

Muchas gracias.

P.D. El restaurante de llama “El Panteón Feliz” y está saliendo mucho en los periódicos por asuntos en verdad funestos y desagradables.

divendres, 7 de maig del 2010

Haykú


Miro el mar
Veo espuma
Me voy al bar


diumenge, 2 de maig del 2010

Catálogo de conos

Catálogo de conos


Elija su Cono anti abducciones.
No espere a ser manoseado.
Ellos están aquí.
Variedad de tallas y colores.


dijous, 29 d’abril del 2010

Taller de fotografía de paisaje astronómico



Mis ilustres amigos el Dr. Jordi Busqué y el Agrimensor Frikosal, ofrecen un curso de fotográfía excepcional. Yo me apunto seguro.

En este blog hay más información.

diumenge, 25 d’abril del 2010

El ágape execrable



Turmas de maître con lechuga iceberg.
Carpaccio de turmas de maître con lechuga iceberg.
Pimientos del piquillo rellenos de turmas de maître con lechuga iceberg.
Pescado con queso.
Paellera o paellero.

De postre el pelo de la sopa.


dijous, 22 d’abril del 2010

El ilustre finado

Todos nos hemos emocionado.

Qué bonito ha sido el entierro de Samaranch. A mí me gustan mucho las bodas y los funerales que echan por la tele y éste ha sido precioso. Lo he mirado con mis tietas y nos ha gustado casi tanto como el de Lady Di.
Con el obispo y sus anillos y los príncipes y los reyes y Arancha Sánchez Vicario (por poco se le cae el féretro, uuyyy) y han dicho unas palabra llenas de amor y comprensión. Cuando en la iglesia han cantado "Amigos para siempre" hasta Lara Landrú se ha emocionado. La gente ha aplaudido el paso del ataúd como si de un cantante se tratara o tratase.

Me he enterado que las olimpiadas le tocaron a Barcelona, no porque era la mejor candidatura sino gracias a este señor. También me he enterado que fue gracias a él que los príncipes pudieron participar en las olimpiadas y no por sus méritos deportivos; y que la infanta Pilar –que Dios la bendiga– consiguió la presidencia de la Federación Internacional de Hípica gracias a la generosa influencia y bondad del finado Samaranch. Qué Dios le tenga en la Gloria por muchos años.
Lo hemos grabado todo en el VHS Philips de la tieta.

dimecres, 21 d’abril del 2010

charcoterapias

Bovinoterapia. Sumergirse en el cieno. Es imprescindible que hayan vacas pastando cerca. Éstas enriquecen el limo y aumentan la ignominia y la vileza.

Posidonioterapia. Ideal para practicar en el Pirineo Francés. La putrefacción anaerobia de las algas le dejará el cutis como el culo de un bebé.

Ñoñoterapia. Métase en la charca/corazón que he alquilado a buen precio y enamórese ipsofacto del primero o la primera que pase, sea hombre, mujer, animal o cosa. Verá la vida con los ojos de un elfo y le encantarán las pelis de brujas y espadas y unicornios. El fondo está lleno de erizos. No todo van a ser flores y violines.

Esta charca no sirve más que para mirarla.


dimarts, 20 d’abril del 2010

Estoy confuso


El abuso de obleas de pulpo y el despertar de mi vocación ernestóloga me están confundiendo. Ya no sé si yo soy él o él es yo o él y yo somos la misma vaina nomás.



Aquí les dejo una foto mía (o de él) desnudo después de practicar la posidonioterapia.

dilluns, 19 d’abril del 2010

Atención al cliente

He ido a hacer unas fotos y a pasear. Por poco no vuelvo por el cierre de los aeropuertos.


Departamento de atención al cliente. Si quiere información sobre nuestros productos, diga uno.
Si quiere blasfemar, diga dos.
Si quiere hablar con una operadora, espere unos minutos.
– Dos.
– No le he comprendido, repita el número pronunciando con claridad.
– ¡DOS!
– No le he comprendido, repita el número pronunciando con claridad.
– ¡DOS! ¡¡¡¡¡¡¡DOOOOOS!!!!!!!!
– Puede empezar a blasfemar a partir de la señal.
– piiiiiii
Me cago en San h?x$$x y en todos los xgsladlfijg del calendario y en el presidente de la compañía y en la junta de accionistas!!!! Cullons!!!!!
– Sus blasfemias serán atendidas en breve. Gracias por su atención. Si es tan amable, a continuación puede responder a un cuestionario para que podamos evaluar la calidad de nuestro servici(¡clonc!)

dimarts, 13 d’abril del 2010

Oficios ejemplares


Historia del perrero que había leído a Bierce.

Una perrera municipal es un bien para la comunidad ¿qué hacer sino con las mascotas descarriadas? Abandonarlas es comprensible; es un acto indisoluble a la condición humana. Los cachorros son bonitos y cariñosos pero cuando crecen... ay cuando crecen se vuelven feos, contestones y aburridos. Además lo ponen todo perdido de pipí y de popó.
Así pensaba el bueno de Coll Cunill cuando montó el negocio de la perrera municipal. Consiguió un excelente contrato del ayuntamiento y dedicó todos sus esfuerzos a cazar perros extraviados.
Al principio exponía a los animales y daba voces para que los adoptaran pero las personas de bien no queremos animales descastados. Así que compró un horno de gran capacidad y empezó a eutanasiar a mansalva. Qué hermoso verbo eutanasiar. Qué hermosa palabra mansalva.
Pero el trabajo monótono no está hecho para las mentes luminosas y Coll Cunill empezó a aburrirse de tanta eutanasia perruna.
Hasta que un Domingo de Gloria leyó un cuento sobre un tipo que hacía aceite de perro y se le iluminaron las ideas. La pena es que el libro no explicaba cómo ni con qué, pero no se dio por vencido. Ni las quejas del vecindario por la pestilencia; ni las inspecciones de las autoridades que empezaban a sospechar, frenaron su ímpetu creativo.
Prensó, chafó, trepanó, exprimió, destiló, lobotomizó, volvió a prensar, tamizó, trinchó y prensó una vez más hasta que quedó un ungüento parduzco pegado en el fondo del caldero.
No consiguió hacer el aceite de perro como en el cuento, ni su mujer mataba niños, ni se hizo rico, ni se arruinó, ni tuvo un hijo desagradecido.
Los desalmados ediles revocaron su contrato y Coll Cunill acabó dedicándose al diseño de campos de golf.
Esta es una historia verídica y como prueba, tengo una muestra de la pasta pestilente.
A lo mejor sirve como crecepelo. Tendré que probar.

diumenge, 11 d’abril del 2010

La trepanación es la solución


Una trepanación aplicada a tiempo a los responsables de decidir la distancia entre asientos de los aviones; al inventor de la sustancia pegajosa que impregna los cruasanes; al compositor de las canciones de Abba; al de la pandereta de la tuna; a Bokasa... hubiera evitado numerosos sufrimientos a la humanidad. Eso sí, con anestesia local y con cariño.

divendres, 9 d’abril del 2010

Postales de Egipto (y II)



Para no dar más la paliza, aquí está la serie completa.


dimarts, 6 d’abril del 2010

El trepanador ambulante

Ahmed Abdul Yusuf Kabbar a la derecha. El que fuma es un sobrino carnal.

En mala hora hice caso a la señora Liuva y me lancé, insensato, en busca del milagroso crecepelo de los faraones. Perdido en el laberinto de los suburbios, agredido por vendedores de papiros falsos, de antigüedades falsas, de chilabas falsas, de bandurrias falsas, sediento y sudoroso, hallé por fin, entre fritangas infernales, al mesías de las pócimas: el profeta de los ungüentos.
Se llamaba Ahmed Abdul Yusuf Kabbar y según me contaron fue camellero y beduino errante. En los años cincuenta se instaló en el Cairo ejerciendo de aguador en zocos y mezquitas. Al poco tiempo, no se sabe muy bien cómo, de la noche a la mañana se convirtió en médico barbero, astrólogo y trepanador ambulante. Qué bello oficio el de trepanador. Ya quedan pocos porque la influencia de occidente, las telecomedias y la comida basura están acabando con las sagradas tradiciones.

El almacen.

Ahmed estaba sentado en la calle fumando impasible su cachimba. Me acerqué, le saludé y me invitó a fumar. La boquilla de la pipa estaba mugrienta y pegajosa –yo que jamás compro flautas por el temor de que alguien las haya chupado antes– pero me senté y fumé. Intenté explicarle lo de mi alopecia con una mezcla de catalán y gestos ridículos tocándome la calva. Me di cuenta que no me entendía cuando agarró sus herramientas de cirujano para taladrarme.

El acontecimiento acaparó la atención de vecinos y transeúntes.

Este sólo pasaba por ahí.

Conseguí desfacer el entuerto gracias a repetidos "mí ser calvo, yo no pelo, mí Pharaon's Ungüent, tú no taladrar mí" y a la intervención de transeúntes y vecinos todos con opiniones doctas. Por fin pareció comprender y fue a buscar un tarro al almacén (ver foto). Me aplicó un masaje con sus manos de papel de lija. La grasa oscura tenía el hedor concentrado de todos los vertederos de Egipto pero le dejé hacer. Dios mío qué peste, pensé, pero miles de años de sabiduría no pueden equivocarse. Pagué las 12.000 piastras porque no sé regatear y me largué.

Sólo empezó a picarme cuando llegué al hotel.
Las costras van cayendo y en su lugar quedan unas manchas rosáceas como piel de cerdito. Ahora llevo sombrero.