dimecres, 29 de juliol de 2009

El tocino, Milagros y el ex-marido



Señoras y señores, me marcho unos días. No es que huya, bueno sí, sólo un poco: del ex-marido de mi ex-amiga al que no se le entiende un carajo cuando habla y que dice no sé qué de una cachiperra ¿qué será una cachiperra? ¿Alguien lo sabe?
Me despido por unos días y les dejo una foto del lugar donde suelo refugiarme del acoso de rufianes, bergantes, facturas y presupuestos.

No quiero irme sin antes hacer una modesta reivindicación del denostado tocino. Amo el tocino. Lo amo solo y acompañado; lo amo de día y de noche; lo amo embutido o en adobo.

Las legumbres y el tocino son una bendición, un milagro. Los milagros, como algunos de ustedes saben, son otra de mis grandes pasiones. Qué Dios bendiga a los milagros y a las Milagros. Hay milagros para todos los gustos y ocasiones: hay milagros para días de fiesta, para antes de acostarse, para hacer popó, para ir al dentista y para aguantar a los tontos. Les dejo algunos de mis milagros favoritos (me repito, lo sé):
- El ciego Bartimeo
- El endemoniado de Gerasa
- La suegra de Pedro
- El aerófago pobre
- El paralítico blasfemo
- La primera loncha hay que tirarla que siempre sale seca

En fin,
Qué Dios bendiga al tocino. El tocino es sublime, dicharachero, el tocino es patriótico, leal y amigo de sus amigos y por eso proclamo emocionado:

¡VIVA EL LOMO DE ORZA!
¡VIVA EL CHORIZO DE MATANZA!
¡ABAJO FRANCISCA VOISÍN!
(otra vez)

Bones vacances a tothom
A.


diumenge, 26 de juliol de 2009

De mis congojas y pesadumbres


Últimamente escribo demasiadas cosas negativas, ay. Me ha dado por compartir con ustedes mis angustias y sinsabores: mi desazón, mi congoja y mi pesadumbre, en fin, mi desabrimiento general que no es poco. He vagado por ciénagas y pantanales, huyendo de ex-maridos de ex-amigas furiosos y furiosas; he dormido en pensiones luctuosas, en apartamentos con muebles de metacrilato y no he sido capaz de escribir ni un solo poema sinfónico de esos que tanta fama me dieron en su momento. Ay.
Pero todo va a cambiar, se va a producir un giro de 180 grados a la sombra.
No es que ahora me guste Sabina –eso ni muerto–, ni que me haya comprado unas crocs turquesas; ni que ahora me interese la alta peluquería o la moda juvenil. ¡No! ¡Me he apuntado a un curso de Buenrollismo por internet!
Gracias a este milagroso medio, he conocido a un maestro, a un verdadero guía espiritual. Estoy en sus manos y por fin la luz se asoma entre las rendijas de la inquina.
Me va a cobrar una pasta (8.700 Bolívares que le pagaré en mensualidades durante tres años). ¿Pero qué es el dinero cuando está en juego mi felicidad? ¿Qué es el dinero cuando está en mis manos dejar de contagiarles tanto desasosiego? El dinero, mis queridos y queridas lectores y lectoras no es nada: una quimera, humo, caca de perro.
Quería ilustrar esta entrada con fotografías idílicas, elegíacas, pastoriles: fotografías de cachorros de esnauser miniatura o de corderos pastando en primavera o de un gatito con mirada de persona. Pero no puedo. No soy capaz todavía. Les pido paciencia y comprensión, sólo estoy en la primera semana del cursillo. Todo se andará.

Les pongo el retrato de un amigo. La amistad es de las cosas con más buenrollismo del mundo aparte del amor, claro. ¡Ah la amistad! ¡Ah el amor! qué hermosas palabras. Cuántos temas y/o asuntos se me están ocurriendo para escribir en este blog: así de golpe y porrazo unos siete por lo menos. ¿Será que el cursillo me está empezando a hacer efecto?



dimecres, 22 de juliol de 2009

Sei mia!


«¡Y un carajo!» Dijo ella.




dimarts, 14 de juliol de 2009

Desde Barquisimeto


Habiendo descansado unos días en Santa Fé del Cobugón, me he instalado por fin en mi adorado Barquisimeto donde estoy pensando montar un negocio de camisetas artísticas (véase ejemplo en la foto) y de arepas de chancho a la catalana. Voy a hacer arepas de pa amb tomàquet, arepas con rumescu, arepas de escalibada, arepas de butifarra de Vic, arepas de canelones, arepas de allioli, arepas de fuet, arepas de escudella i carn d'olla, arepas de fideuá, arepas de fricandó, arepas de maní con rovellons, arepas al estatut y arepas a la Rouco (estas últimas no son catalanas, son una creación mía, una licencia creativa).
Si me queda tiempo escribiré culebrones para Galavisión y dibujaré pescaditos. O puede que no.

Gracias a EJC por la camiseta :)

·

dilluns, 6 de juliol de 2009

La Funesta




Estoy en Santa Fé intentando escribir poesía y prosa poética y poemas sinfónicos pero sólo me sale el recuerdo de la última lista del caprabo y el ranquin de las 18 cosas que más detesto del mundo que son:

1 Las crocs
2 Sabina
3 La palabra paellera y/o paellero
4 Las imitaciones del gazpacho alvalle
5 Los que meten "cultura proactiva" dos veces en cada frase
6 Eurovisión
7 El rock català
8 Amaral
9 Rouco
10 Los enamorados de la moda juvenil
11 La alta peluquería
12 Los ufólogos y las ufólogas
13 Shrek 2
14 Abba
15 Fernando Alonso
16 Oropesa del Mar Ciudad de Vacaciones
16 Isla Fantasía
17 Los vernisajes
18 La madre de Jennifer Desiré berreando:
"¡Jennifer Desiré! ¡Que te he dicho cienes y cienes de veces que salgas del agua y te vengas a comer el goyur de peros!"
"¡Pero si ya he salido!"
"¿Cómo que ya has salido?¡si te llega el agua hasta el chocho!

Creo que me voy a dar una vuelta.

·

dimecres, 1 de juliol de 2009

El calor, la calor.


Ay qué desasosiego en esta ciénaga pestilente. Hace tanto calor que las cucarachas quedan fritas panza arriba. Sigo perdido en los meandros del Cubugón sin repostería industrial y sin consuelo ni cariño ni amistad ni amor. Por fortuna me alivia recordar las palabras de Shaila Durcal que un lejano día leí donde la Nootka y la poesía balsámica y emoliente de Ocata (cito de memoria pero me parece que la vaina no era así pero es más o menos):

El calor, la calor.
Sudo tanto
que los calzoncillos me se han encogido dos tallas.

Si llevase zapatillas crocs, me resbalarían los pies dentro con la sudor.

Pero yo no llevo porque son muy feas.


Gioza Ocata (1357- 1497)

Veo peces y mariposas, creo que me voy a tomar una aspirina o un iboprufeno o un fino o las tres cosas.


·