dimecres, 29 d’octubre de 2008

La ameba y el paramecio


El paramecio cae por su propio peso entre el espeso caldo primordial.
Ajeno al mundo sopesa los problemas con su visión con forma de zapato.
Si fuese un trapezoide reiría más, pero no puede. Y desde su óvalo sinuoso, soporta la condena de no catar el sexo.
El paramecio cae y maldice y asombra a la ameba; esa protista absurda que devora cerebros harta de viajar entre intestinos: la misma que prefiere la exactitud del péndulo a la anarquía del fractal.
Pobrecilla, parece un escupitajo.



dilluns, 27 d’octubre de 2008

Lo Delta




Amanecer y atardecer del sábado en los arrozales del Delta del Ebro.

diumenge, 19 d’octubre de 2008

L'espanta llops


El Egregio Agrimensor me enseñó una planta curiosa. Es escasa y sus frutos secos están llenos de semillas que suenan como unas maracas al mover las ramas. Mi amigo me contó que el ruido espantaba a los lobos y de ahí su nombre. También me contó que fue su padre quien le habló de ella por primera vez. Ahora en ese lugar ya no hay lobos que espantar; apenas una pareja de cuervos y un pez de restaurante chino nadando en una charca triste. Pero es un lugar magnífico y terapéutico, ideal para hacer novillos y comer bocadillos cancerígenos –de esos triangulares de plastiquete que venden en las gasolineras– mientras despotricamos del mundo (en general) y de los banqueros (en particular).

Va por mi amigo y por las historias que nos contaron de niños y que todavía hoy dan sentido a peregrinaciones en busca de una planta tan humilde.

dilluns, 13 d’octubre de 2008

La cámara de madera



M. B. ha construido una cámara fotográfica de madera, una estenopeica (pinhole, en inglés). Es una sencilla caja, sin óptica, con un pequeño agujero y una guía para poner el papel sensible. En plena era pixelera me apetece hacer fotos con este trasto. Parecen fotos antiguas.
Le voy a pedir que me la preste.

La cámara se puede ver aquí y aquí

dimecres, 1 d’octubre de 2008

El Caníbal poeta (para mi amiga de Lanús)

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“Dedico estas palabras a la creación más grande del universo
(que soy yo)".

José Luis Calva Zepeda

(Fotografía del niño Zepeda sacada de internet)

José Luis Calva Zepeda era caníbal y poeta.
Escribió diez novelas, ocho obras de teatro (que él mismo interpretó), centenares de poemas y se comió a su novia Alejandra Galeana Garabito frita en una sartén.

Publicó títulos como:

Instintos caníbales
Krish, el aprendiz de mago
Prostituyendo mi alma
Réquiem por un alma perdida
Caminando ando
La noche anterior

Las sobras de Alejandra las guardó en el refrigerador.

(...) fumador del tabaco fuerte, bebedor del mezcal sin gusano, gastrónomo de afición, no de degustación sino de elaboración, privativo del frijol, el picante, los tamales y la tortilla de maíz, adicto al café más por necesidad que por gusto al mismo. Estoy viendo en el ojo de una tormenta, me ahogan las niñas de mis ojos mientras lloran. Me arrebata la ira; me dominan mis celos, me desangro, me desgarro, me acorralo (...)
J. L. C. Z.


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